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Una historia de amor

BALLET | CRÍTICA | Romeo y Julieta, el clásico de Shakespeare a través de la mirada del director coreográfico Jimmy Gamonet

Publicado: 2019-06-19

Escribe ZABETH DÍAZ CANEPA | Fotos: Prensa del Mincul 

El Ministerio de Cultura del Perú, en conjunto con la Orquesta Sinfónica Nacional, inaugura la primera temporada 2019 del Ballet Nacional del Perú con la producción coreográfica de Jimmy Gamonet de los Heros –director artístico del teatro desde el año 2016–, llevando a escena, por segunda vez, Romeo y Julieta, obra del dramaturgo inglés William Shakespeare.

La obra, que se divide en tres actos, plasma con suma claridad la historia de dos jóvenes, Romeo Montesco y Julieta Capuleto, provenientes de familias rivales, quienes son conscientes de que el amor que se profesan no es aceptado por sus familias; es por ello que deciden imponerse ante los prejuicios de la época y así concretar su amor casándose en secreto.

La música que acompaña a toda la obra, escrita por Sergei Prokofiev, fue elegida a la perfección puesto que trasmite en conjunto con la performance de los bailarines, una narrativa espectacular, entendible, sin necesidad de forzar la imaginación. La música nos cuenta toda la historia solo con compases. Nos lleva al lugar exacto de manera fluida entre acto y acto: pasando de la plaza de Verona, en donde se presencia la primera batalla, hasta el salón del baile, en la casa de los Capuleto, en donde Romeo y Julieta se ven por primera vez, y luego al balcón de ésta.

La escenografía de estilo clásico con detalles sumamente cuidadosos para la época, la variedad de escenarios para cada escena y variantes para los actos, sorprendieron al público. A esto se suma el profesionalismo y la creatividad en cuanto a los efectos visuales que lograron. Realmente nos trasportaron al siglo XVI.

El vestuario, acorde a la época en la que transcurre la historia. Los diseños estuvieron adaptados a la danza; para lograrlo, usaron distintos materiales de telas, como la seda y la gaza, elementos que dieron el toque elegante de fluidez y delicadeza que caracteriza al ballet en general. Dejaron de lado las telas pesadas, salvo para los vestuarios de los padres de ambas familias.

La destreza de los bailarines, la experiencia y el profesionalismo de cada uno de ellos es admirable. En esta ocasión Laura Boltri, quien interpretó a Julieta Capuleto, fue el centro de toda la obra, no solo por su belleza angelical sino por la elegancia y suavidad de sus movimientos, llegando a compararla con una pluma de ganso. Considero que superó las expectativas del público, llevándose la mayor cantidad de aplausos de la noche.

Kenny Murias, nuestro Romeo Montesco, lleno de ese espíritu protector y valiente, interpretó al personaje con mucha fuerza, entrega y se ganó el corazón de muchas féminas esta noche. Algo que es de suma importancia en lo que a la danza en pareja se refiere, es justamente la complicidad, es lograr esa dualidad que el pax de deux requiere, es bailar como si se fuese uno solo sin perder la esencia de cada personaje. Esa noche ambos enamoraron a todos en el teatro. Gracias a la coreografía de Jimmy Gamonet, por supuesto, la que se basó en un estilo neoclásico y contemporáneo a la vez.

Romeo y Julieta, clásico de clásicos, un romance trágico, imperdible y sumamente gratificante, lleno de emociones a flor de piel. Una puesta en escena completa que nos trasporta al momento justo y nos enseña que para el amor no existen barreras y, además, a cuestionarnos sobre cuán dispuestos estamos a sacrificar por amor.

Cuándo y dónde
Las funciones que restan se realizarán el viernes 21 y sábado 22 de junio, a las 8:00 de la noche, y el domingo 23 a las 5:30 p.m. Siempre en el Gran Teatro Nacional.

Escrito por

Carlos M. Sotomayor

Escritor y periodista. Ha escrito en diarios y revistas como Expreso, Correo, Dedo medio, Buen salvaje. Enseña en ISIL.


Publicado en

ESPACIOS. arte & cultura

Editor: CARLOS M. SOTOMAYOR // Colaboradores: ZABETH DÍAZ / ERIKA MARUSIC